
Después que Marian me la pasara y Fran me insistiera para llevar la compu a su casa para verla, el domingo pasado vi Zeitgeist.
Según la presentación que hizo Fran en la previa, Zeitgeist es un documental hecho por Peter Joseph, un enigmático director de cine de quien nada se sabe más que la realización de esta película.Y que se difundió gratuitamente por Internet el año pasado.
Zeitgeist se compone de tres partes principales:
Al comienzo, repasa la historia de Jesucristo y muestra los puntos en común con muchas creencias más antiguas. Después repasa la manipulación política y de los medios acerca de las grandes guerras y atentados en los que participó Estados Unidos durante el último siglo. Y en la última parte, teoriza sobre “los hombres detrás de la cortina de hierro”, contando algunos hechos como la creación del Banco Central de USA y su la relación con las diferentes crisis económicas.
Es una película polémica que te sacude. Personalmente me causó una profunda impresión. Soy amante de este tipo de pseudo-documentales, pero éste fue uno de los más impactantes que vi.
La sucesión y conexión de hechos que va haciendo el autor es impecable y te va llevando hacia lo que yo creo que fue su objetivo: reaccionar ante una realidad que innegablemente nos lleva al consumo, individualismo y dependencia de factores externos a nosotros mismos. (Vi que en algunos blogs se polemizó sobre la veracidad de la información vertida en el documental, pero lo dejo fuera de discusión porque creo que el objetivo de la película lo trasciende).
Una vez que terminamos de verla, se generó una charla muy interesante. Eramos unos 8 o 10, y con una composición interesante: Adolescentes, jóvenes y adultos de ambos sexos, y no éramos todos parientes.
Hubo algunos que sostuvieron que el cambio era individual, que uno podía decidir ser escéptico y crítico con los estímulos que recibe del “sistema” y con eso asegurarse estar fuera de cualquier manipulación.
Otros aseguraron que con eso no alcanzaba. Que tarde o temprano uno terminaba avasallado por las reglas del sistema, y ante las cuales se rendía sin remedio tarde o temprano.
Y alguno agregó que no había nada que hacer. Que durante décadas la realidad había sido la misma. No sirvieron las manifestaciones pacifistas, la solidaridad, las revoluciones armadas, los partidos políticos ni la democracia. Siempre, en todos los casos, los que están detrás de la cortina de hierro consiguieron sus objetivos. Y que la constante caída de la creencia en la existencia de Dios no es un signo de evolución intelectual, sino que se ha reemplazado el mismo “opio” por la TV, los videojuegos y el consumo.
Mi visión, tal vez ingenua, es que las cosas van mejor. Que este tipo de documentales son semillas que se van plantando en muchísimas personas, pero con más impacto en los jóvenes y adolescentes (futuros jóvenes). Creo que generación tras generación se va progresando y aprendiendo de los errores. Y si a eso le sumamos el tremendo avance que hubo en las comunicaciones en los últimos 20 años, se plantean nuevas oportunidades contra la desinformación, las conspiraciones y la manipulación política.
Hechos como el de las elecciones en España después del 11-M con manifestaciones espontáneas convocadas a través de mensajes de texto o la difusión de este tipo de documentales a través de Internet son cosas que eran impensadas hace algunos lustros.
Sigo creyendo en que las nuevas generaciones son cada vez más pensantes y que los signos de rebeldía, desinterés y apatía son positivos para iniciar un cambio en la forma de organizarnos como sociedad. Espero que eso venga acompañado de voluntad de cambio y mayor espíritu crítico.
Les dejo la película para verla OnLine.Y sino se la puede conseguir en cualquier red P2P.